Los juguetes autómatas son verdaderas obras de ingeniería en miniatura que combinan arte, mecánica y entretenimiento. Se caracterizan por moverse o realizar acciones por sí mismos, gracias a mecanismos internos como engranajes, resortes, levas o motores de cuerda. Estos juguetes no requieren intervención constante del usuario: basta con activarlos para que cobren vida, imitando gestos humanos, animales o fantásticos.